Cuando inician su primer año de trabajo, a menudo los profesores tienen la creencia de que ellos conocen todo lo que hay que conocer sobre la enseñanza. Llegan con un deseo grande por enseñar, con experiencias acumuladas sobre su vida académica, las cuales son la base de su conocimiento acerca del mundo, de los estudiantes, la estructura de la universidad y el currículo. Pero estas percepciones no siempre corresponden a lo que significa el trabajo del profesor. Aquí pretendemos ofrecer luz durante la transición de ser un experto de contenido a un profesor, que aunque no posea conocimientos pedagógicos, pueda compartir y enriquecerse de metodologías, investigaciones y recursos que ayuden a mejorar su práctica educativa








